domingo, 23 de noviembre de 2008

ENFERMEDAD Y CURACION


ENFERMEDAD Y CURACION

En esos momentos de silencio de introspección,
que la enfermedad hace tomar – obligadamente-
a aquellas almas queridas
que sólo se motivan por lo externo,
la cosecha puede ser grande.

Se pueden utilizar esas ocasiones
para aplicar la alquimia
de tomar el yeso de la fisicalidad e imbuirle
– mediante el aliento –
el espíritu que transformará ese yeso en oro.

La enfermedad es una enseñanza,
es un mensaje del alma.
Cuando las lecciones se aprenden,
la enfermedad se convierte
en algo que nunca ocurre.

La enfermedad es la confusión de esa alma en particular que se manifiesta físicamente para que la conciencia la vea.

Ustedes mismos son cada parte de una enfermedad.
Escuchen a su propio cuerpo. ¿Qué está diciendo?
SEAN esa parte de su cuerpo.
Una vez que hayan sido la voz de esas áreas que están recalcitrantes, la mente madura dirá:
“Encontremos otra manera (de hacer las cosas)”.
En ese momento, ustedes literalmente abrazan esa energía aberrante dentro de sí – ya sea energía mental, física o emocional – y comienzan a quitarle vigor por el simple hecho de aceptarla.

El dolor les hablará cuando ustedes estén listos para aprender de él.
El dolor emocional dice una cosa;
El dolor físico dice otra.
Aún su ubicación en el cuerpo es elocuente.
Nada en la vida se da al azar.
Me doy cuenta de que es duro oír algo como esto,
Máxime cuando alguien está sufriendo;
Pero es que la verdad es la verdad.
Ustedes viven en un universo sano y ordenado.
Hagan de éste su propio credo.

LA ENFERMEDAD EXISTE PRIMERO EN EL PLANO INMATERIAL DE LA NECESIDAD ESPIRITUAL, DE LA CONFUSION EMOCIONAL, O DE LA ABERRACION MENTAL.
LA ENFERMEDAD NUNCA SE INICIA EN LO FISICO.
EL CUERPO ES EL REACTOR.
ESTE VIBRA CON LA TENSION Y NO ES MAS QUE UNA MANIFESTACION EXTERNA DE LA BARAUNDA INTERNA.

A medida que el cuerpo se constriñe bajo la arremetida del trauma, se le niega energía a una parte en particular del cuerpo.
Así, se monta el tinglado para una manifestación física que se denomina – en la realidad de usted un mal funcionamiento del cuerpo.
Se clasifican las enfermedades por sus manifestaciones sintomáticas, pero sus causas pueden ser totalmente distintas.
La misma enfermedad puede darse en dos seres diferentes por dos razones distintas.
Esta es la forma en que cada cuerpo expresa su descripción de la desunión.
(Texto tomado de El Libro de Emmanuel - Serapisbey Editores Panamá)

domingo, 2 de noviembre de 2008

¿QUE SON LOS RETIROS?

VIDEO HECHO POR SERAPIS BEY PRODUCCIONES TELEVISION EN PANAMA.

sábado, 18 de octubre de 2008

Video QUEJA POR LA ACCION DE OTROS - AMANTES DE LA ENSEÑANZA Nº

Algunas personas han contestado a esta humilde carta-periódico, manifestándome sus quejas o reclamos porque tal o cual instructor a cuyas clases asistían los llevó al desvío ya sea dándoles la enseñanza equivocada; sembrándoles resentimiento, discordia o animadversión hacia otras personas; o convirtiendo las clases en una cuestion de culto a su personalidad ("...y tan serio que parecía al principio" me decía una persona), todo lo cual llevó a estos "senderistas" al desánimo y/o a apartarse por completo de la búsqueda espiritual.
.......Liga todo esto con otros comentarios que me hacen llegar en cuanto a que "en cierta página de Internet hablan atrocidades de la Metafísica, de Conny Mendez, de los Maestros... etc.", o que hay tal o cual instructor, cura, clérigo o pastor que no hace más que hablar de la "fuerza siniestra", de "satanás", de los "ángeles del mal", de la "condenación eterna de los que no están en ESTE grupo, culto, iglesia ".... etc. etc.
.......Y es allí justamente donde surge el refugio del "dharma", de la verdadera Enseñanza de la Luz. Lejos de condenar, el amado SAINT GERMAIN (en las "Pláticas del YO SOY", XXV Plática, p. 191), nos ofrece la siguiente."advertencia", tocándome añadir únicamente que "herramienta de las fuerzas siniestras" será todo aquel que (prescindiendo del título, vestimenta o categoría social que pueda tener) sólo de "las fuerzas siniestras" habla, o que a su paso genera miedo, discordia, animadversión, resentimiento, competencia, celos, envidia, angustia, zozobra... y demás "hierbas aromáticas" de la otra polaridad. (Comentario de Jorge A. Carrizo - Grupo Serapis Bey Panamá)



"ADVERTENCIA: No le den reconocimiento a nadie que sea una herramienta de las fuerzas siniestras. Sencillamente sepan algo únicamente: 'Sólo existen la Inteligencia, la Luz y el Poder de la 'Presencia YO SOY' que actua.'

">No se preocupen por ninguna actividad personal de la clase que sea en ningún momento. Al Estudiante solamente le toca ver la Perfección, sentirla y verla sin importar cuáles puedan ser las apariencias humanas.

jueves, 9 de octubre de 2008

DECRETO ..PARA AMAR COMO DIOS AMA..

Amada Presencia de Dios y Amado Arcángel Chamuel! Enséñenme ahora cómo amar como ustedes aman! Ayúdenme a generar el sentimiento de gratitud hacia ustedes, hacia la Hueste Angélica, el Reino de la Naturaleza y mi prójimo. Ayúdenme a hacer del hogar de mi alma un sitio feliz, agradecido, amoroso y armonioso en cual habitar. Luego, amado Padre y Angeles de Amor, permítanme unirme a ustedes en liberar toda la vida a punta de amor...¡tal cual lo hiciera el Maestro Jesús!
(Tomado de el libro Ceremonial Volumen nº 1 - Serapisbey Editores)

domingo, 28 de septiembre de 2008

Tuyo es el Reino y el Poder y la Gloria, por todos los siglos.

He aquí una estupenda cláusula sentenciosa en la que se resume la verdad esencial de la Omnipresencia y la Totalidad de Dios. Significa en verdad que Dios es el Todo en Todo; el hacedor, la acción y el hecho, y podríamos decir también que el espectador. El reino en este caso significa toda la creación, en todos los planos, porque eso es la Presencia de Dios —Dios como manifestación o expresión.
El poder es evidentemente el poder de Dios. Sabemos que Dios es el único poder; por eso cuando obramos u oramos, es realmente Dios quien se expresa por medio de nosotros. Así como el pianista expresa su música usando los dedos de su mano, aquellos que obedecen a Dios vienen a ser como Sus dedos con los que El obra. Suyo es el poder. Si cuando oramos mantenemos la idea de que es realmente Dios quien actúa por medio de nosotros, nuestras oraciones ganarán inmensamente en eficiencia. Digamos, "Es Dios quien me inspira". Antes de emprender una obra cualquiera pensemos sinceramente, "La Divina Inteligencia está actuando ahora a través de mí", y nos sorprenderemos de ver con qué extraordinario éxito llevamos a cabo las tareas más difíciles.
El cambio maravilloso que se opera en nosotros a medida que realizamos lo que la Presencia de Dios realmente significa, trasforma cada fase de nuestra vida, volviendo la tristeza en gozo, la vejez en juventud, las sombras en luz. Tal es la gloria —y la gloria que nosotros recibimos es, por supuesto, la de Dios también— y la felicidad que esa experiencia nos trae es, de nuevo. Dios mismo, quien está consciente de esa felicidad a través de nosotros.


En años recientes, el Padre Nuestro se ha reescrito a menudo en la forma afirmativa. Así, por ejemplo, la cláusula "Venga Tu reino, hágase tu voluntad", viene a ser "Tu reino ha venido, tu voluntad se está cumpliendo". Todas estas paráfrasis son interesantes y sugestivas, pero su importancia no es vital. La forma afirmativa sería la más conveniente con el propósito de curar, pero no es más que eso, una forma de oración. Jesús usaba la forma invocatoria muy a menudo, aunque no siempre, y su uso frecuente es indispensable para el desarrollo del alma. No se debe confundir con la forma suplicatoria, en la cual se demanda gimiendo como un esclavo que suplica a su dueño. Esa actitud es siempre falsa. La forma más elevada de oración es la contemplación, en la cual el pensamiento y el pensador se vuelven uno. Ésta es la Unidad de los místicos, la cual es rara vez experimentada en los primeros estados del desarrollo espiritual. Rece Ud. de la manera que encuentre más fácil, porque la manera más fácil es el mejor camino.
(Tomado de el Libro El Sermón del Monte - Emmet Fox - Serapisbey Editores Panamá)

Y no nos pongas en la tentación, mas líbranos del mal...

Esta cláusula ha causado probablemente más controversias que ninguna otra parte de esta oración. Para muchas personas sinceras ha sido un verdadero tropiezo. Creen ellos, y con razón, que Dios no podría conducir a nadie hacia tentación o mal de ninguna clase, por lo cual el sentido de tales palabras no suena sincero.
Por este motivo ha habido muchos intentos de modificar el contenido de esa frase, pensando que Jesús no ha podido decir lo que tales palabras suponen que dijo, y así se ha buscado cierta fraseología que viniera más en concordancia con el tono general de Su enseñanza. Heroicos esfuerzos se han hecho para variar el texto griego original; pero ha sido tiempo perdido. La cláusula tal como está, expresa a la perfección el contenido íntimo del mensaje. No olvidemos que el Padre Nuestro abarca todos los aspectos de la vida espiritual. Bajo su forma condensada constituye un manual completo para el desarrollo del alma, y Jesús conocía bastante bien los peligros sutiles y las dificultades sin número que el alma encuentra en cuanto comienza a avanzar en el camino de la perfección. Como los que se hallan todavía en una etapa preliminar de ese desarrollo no encuentran tales dificultades, concluyen que esta cláusula es innecesaria; pero se equivocan.
Cuanto más meditamos, cuanto más tiempo dedicamos a la oración, tanto más se aumenta nuestra sensibilidad. Y si consumimos un gran tiempo indagando acerca de las cuestiones que atañen a nuestra alma, nos tomaremos extraordinariamente sensitivos. Ello es excelente sin duda; pero como todo en este mundo, tiene sus peligros. Cuanto más lejos se llega en el camino de la vida espiritual, tanto más poder se gana en la oración; pero al mismo tiempo se hace uno más vulnerable a nuevas tentaciones que son desconocidas a los novicios. Se nota, además, que por faltas ordinarias, insignificantes a los ojos de la mayoría, uno es castigado severamente; pero esto es bueno, porque nos obliga a mantenemos en la línea recta, y en perenne vigilancia. Las transgresiones aparentemente menores, "los zorros pequeños que echan a perder nuestras viñas", malograrán todo nuestro poder espiritual si no las atendemos prontamente.
Nadie que haya alcanzado este nivel espiritual será tentado a meter la mano en la bolsa ajena, ni a robar una casa, pero ello no implica que no tenga tentaciones, y las que se presenten serán cada vez más sutiles, y por lo tanto más difíciles de vencer.
A medida que avanzamos en el terreno espiritual, nuevas y poderosas tentaciones nos esperan en el camino, siempre listas a derrotamos si no estamos vigilantes —la tentación de luchar por la propia gloria en ensalzamiento en vez de por Dios; tentación de buscar honores y distinciones, y aun ventajas, materiales; tentación de permitir que las preferencias personales influyan en nuestros juicios cuando es un deber sagrado tratar a todos los hombres con perfecta imparcialidad—. Y más allá, y por encima de todos los pecados, está el pecado mortal del orgullo espiritual, "la suprema flaqueza de un corazón noble", que se embosca en este camino. Muchas almas elevadas que han pasado victoriosamente todas las otras pruebas, han caído en una condición de superioridad moral y propia justificación que ha venido a ser como una cortina de acero entre ellos y Dios. El mucho saber comporta mucha responsabilidad; y violar esa responsabilidad acarrea castigos terribles. Noblesse oblige es una verdad primordial en las cosas espirituales. El conocimiento que uno tiene de la verdad, por pequeño que sea, es un sagrado depósito que nunca debe ser profanado. Así como es cierto que no debemos "arrojar nuestras perlas a los cerdos", ni imponer por fuerza la verdad allí donde no quieren recibirla, no es menos cierto que debemos sabiamente diseminar el conocimiento de Dios entre la humanidad, a fin de que "ninguno de estos pequeñitos tenga hambre" a causa de nuestro egoísmo o indiferencia. "Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas".
Los viejos escritores místicos estaban tan conscientes de estos peligros que, con su don de alegoría, han representado al alma en el camino ascendente como un viajero detenido en cada vuelta y sometido a diversas pruebas antes de poder seguir. Si lograba pasar las pruebas satisfactoriamente, podía continuar adelante con la bendición de quien lo había desafiado. Pero si, desafortunadamente, fallaba, se le negaba el paso.
Ocurre que algunas almas con escasa experiencia, ansiosas por un rápido progreso, desean imprudentemente someterse a toda clase de pruebas, y aun se ponen a buscar dificultades que vencer, como si sus propios caracteres no les presentasen ya amplia ocasión para ejercitarse. Olvidan la sabia réplica de nuestro Señor en el desierto: "No tentarás al Señor tu Dios", como está escrito, y los resultados de obrar en contra son siempre desastrosos. Es por eso que Jesús ha insertado esta cláusula, en la cual pedimos que se nos libre de todo aquello que sea demasiado para nosotros de acuerdo con nuestro nivel espiritual. Pero si somos sensatos orando diariamente por sabiduría, inteligencia, pureza, y la guía del Espíritu Santo, jamás nos veremos en presencia de ninguna dificultad contra la cual no sean suficientes nuestros propios recursos para vencerla. "Ninguna plaga tocará tu morada." "He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo."